viernes, 28 de noviembre de 2014

¿Anteponer los gustos y/o preferencias a la seguridad en un coche? No, gracias.


Cuando vamos a adquirir un coche nuevo, ¿cuáles son las prioridades que seguimos para decantarnos por uno u otro? ¿Gustos, afinidad a una marca o tipo de vehículo, carrocería, interiores, extras que podemos introducir? Dentro de esas prioridades que elaboramos y que deben, en su mayoría, cumplir algún vehículo para que nos inste a decantarnos por él, ¿qué lugar ocupa en esa lista la tecnología incorporada en el vehículo sobre seguridad? En el caso de que no lo hayan pensado o no ocupe un lugar relevante para incidir en la elección de un coche, a continuación daremos algunos argumentos sobre tecnología de frenada en los coches actuales y que deberían haceros conscientes de la importancia de éstos por encima de nuestras preferencias personales.


En primer lugar, vamos a enmarcar y conceptualizar los términos más utilizados a día de hoy, y en un futuro próximo, sobre seguridad de frenada en automóviles.

ESP (Programa electrónica de estabilidad). Sistema implantado en su totalidad en el mercado de coches españoles y que provoca una frenada individual de cada rueda ante una situación de peligro con el objetivo de evitar derrapes. De esta manera, lo que este sistema hace es interpretar si la dirección que el conductor realiza con el volante es la dirección que requiere el vehículo realmente mientras está circulando, por si fuese necesario utilizar el sistema de frenado para estabilizar el vehículo.

ABS (Anti-block Braking System). El sistema antibloqueo de ruedas es el que mayor implantación y conocimiento tiene a día de hoy, pues la totalidad de los vehículos en España lo poseen de serie y por normativa. Su principal función es variar la fuerza de frenado que se ejerce en las ruedas ante una frenada brusca y/o de emergencia, para evitar que los neumáticos pierdan adherencia con el suelo.

BAS (Brake Assist System). A partir de aquí nos adentramos en sistemas de frenada algo más innovadores y que ya se están empezando a implantar en nuestro país. El sistema de asistencia a la frenada de emergencia tiene como principal función ayudar al conductor, en situaciones de emergencia,  a ejercer más presión de frenada sobre el pedal de freno hasta la detección total del vehículo. Con este sistema obtendremos el máximo índice de frenada (está comprobado que ante situaciones de emergencia los conductores no frenan adecuadamente bien por no ejercer la presión necesaria, o bien porque no aprovecha la fuerza de frenado que ofrece el vehículo) para conseguir alcanzar el umbral de bloqueo de ruedas, y poner en funcionamiento el sistema ABS. Es tal su efectividad, que es obligatoria su inclusión de serie en los vehículos, pues tiene una alta efectividad en combinación con el ABS.

PEBS (Predictive Emergency Brake System). Uno de los sistemas más innovadores y con mayor potencial de reducción de accidentes es el sistema de frenada automática de emergencia. Su funcionamiento se basa en detectar situaciones de peligro que requieran una frenada de emergencia o detección inmediata del vehículo, con el objetivo primordial de evitar un accidente. Ello lo lleva a cabo a través de un sensor de radar y una cámara de vídeo implantada en el vehículo. Con lo cual, este sistema ayuda a reaccionar al conductor con mayor eficacia detectando potenciales situaciones críticas, ya que se pone en marcha, incluso, hasta cuando el conductor no se ha percatado del peligro. Este sistema no tiene la obligatoriedad de implantación en vehículos de serie como si que la tienen los tres sistemas anteriores, siendo únicamente del 4,3% la oferta de este sistema como equipamiento de serie, y 23 marcas las que lo ofrecen actualmente. Comúnmente cuando este sistema se pone en funcionamiento atraviesa dos fases:
-          Con velocidad superior a 30km/h. Ante la aproximación a una situación crítica a velocidad superior a la mencionada, el PEBS prepara los frenos para una posible frenada de emergencia, pero antes de llevar a cabo una frenada automática, avisa al conductor del potencial peligro a través de una señal acústica y/o visual (el momento de aviso con esta señal dependerá de lo que el sistema considere la distancia óptima de frenada completa manual). Si el conductor ante un primer aviso no reacciona, el PEBS frena ligeramente el vehículo como segundo mecanismo de espera a la reacción del conductor. Finalmente, si no ha habido reacción antes los dos avisos, el sistema iniciaría la frenada automática completa con el fin de evitar, o al menos, minimizar daños en un posible accidente. Asimismo, este sistema pone en marcha los explicados anteriormente con el fin de aprovechar el máximo índice de frenado posible.

-          Con velocidad inferior a 30km/h. A velocidades inferiores a la indicada, el PEBS interpreta que se circula por ciudad, con lo que el peligro es doble (colisión de vehículos o atropello a peatón). Por tanto, la reacción de este sistema es más rápida que si fuera a mayor velocidad, pues cuando detecta una posible situación de emergencia, precarga el sistema de frenado, y si el conductor no reacciona en el tiempo necesario que se requiere para una frenada óptima, el PEBS inicia la frenada automática y pone en marcha los anteriores sistemas de ayuda a la frenada.

Una vez explicado algunos de los sistemas de frenado más importantes, mostraremos estadísticas sobre los dos más innovadores (BAS y PEBS).
       
-          El 20% de los casos de accidentes, el conductor frena completamente pero tiene el accidente porque reacciona tarde. En este caso habría sido de gran ayuda un aviso sonoro de riesgo.
-          En el 49% de los accidentes, el conductor solamente realizó una frenada parcial, es decir, sin sacar el máximo provecho a los frenos del vehículo. Posiblemente este porcentaje sería más reducido con la actuación conjunta de PEBS y el BAS.
-          En el 31% de los restantes accidentes, el conductor no llegó a pisar si quiera el pedal del freno. En estos casos la tecnología de frenado automático podría ser primordial.

Evidencias de la efectividad del BAS
-          Como vemos, su efectividad queda totalmente demostrada, sobre todo cuanto mayor es la velocidad a la que se circula.
-          Se calcula que la actuación conjunta entre PEBS y BAS podría evitar uno de cada cuatro accidentes con daños a personas.
-          Asimismo, la combinación de BAS y ESP podría resultar útil para evitar entre un 30% y un 60% de los accidentes más habituales.

Estas estadísticas evidencian la importancia de estos sistemas para nuestra seguridad, y aunque no todos están teniendo una implantación suficiente (como es el caso del PEBS), ya se ha conseguido respaldar la eficacia del BAS a través del reglamento (CE) 78/2009, que obliga a incluir este sistema como equipamiento de serie en los vehículos actuales.

Para terminar, queda decir únicamente que hay que ser conscientes de la importancia que tienen sistemas como los explicados para nuestra seguridad y la de nuestros acompañantes (en el coche y en la carretera) y que, si no lo fuera, debería ser nuestra primera prioridad para “cribar” aquellos vehículos que no nos ofrezcan una seguridad acorde a las tecnología disponibles, y posteriormente y entre todos los coches que ya sabemos que son los más fiables y seguros, elegir según gustos, capacidad económica y/o preferencias personales.


http://www.elegirmicoche.com/MEJORES-COCHES-2014

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