viernes, 27 de febrero de 2015

Comprobaciones esenciales para “pasar” la ITV



Pasar la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) no es algo agradable. Pues a la gran mayoría nos “trae de cabeza” pensar que ésta sea desfavorable, o lo que es peor,  denegada por cualquier motivo, y por tanto, haya que regresar nuevamente en los días posteriores al centro de inspección para evitar males mayores. A continuación mencionamos algunos consejos que podemos realizar por nosotros mismos para evitar esos “primeros viajes en vano” al centro de inspección, y ya que estamos, ahorrarnos algo de dinero en las revisiones de algunos componentes en los talleres.

ITV

En la ITV se revisa el estado general del coche: frenos y suspensión, humos del tubo de escape (y partículas liberadas en éstos), alumbrado y posibles defectos en lunas, cinturones de seguridad, batería y carrocería en general.

Antes de pasar a la revisión técnica, debemos cerciorarnos de tener en regla la documentación, es decir, originales de la Tarjeta de Inspección Técnica (ITV), Permiso de Circulación, DNI e impuestos como el de circulación y el seguro al corriente de pago.

CLAXÓN Y ALUMBRADO
Nosotros mismos podemos comprobar antes que nada, y sin ningún gasto económico, el funcionamiento básico del  alumbrado,es decir, observar que funcionen todas las luces externas del coche y que van bien reguladas, antinieblas incluidos. También nos revisan el claxon, que tiene que estar homologado.


NIVELES DE LÍQUIDOS
Otra tarea de comprobación que podemos hacer nosotros mismos (en el libro de instrucciones se explica cómo proceder), es la comprobación de los niveles de líquido refrigerante, aceite y líquido de frenos, pues luego igualmente será comprobado por el técnico oportuno.


LIMPIAPARABRISAS
Aunque pueda parecer algo sin importancia, los limpiaparabrisas tienen que llegar a la revisión en buen estado (se recomienda limpiarlos una vez al mes y sustituirlos cada 12 meses) y no deberían mostrar grietas importantes. 

PUERTAS, VENTANILLAS Y CINTURONES
Tanto las puertas como las ventanillas tienen que cerrar correctamente y los cinturones de seguridad, no pueden presentar bajo ninguna circustancia holguras, cortes o defectos.



NEUMÁTICOS, AMORTIGUADORES Y SUSPENSIÓN
Los neumáticos no pueden exhibir un dibujo inferior a 1,6 mm y su desgaste ha de ser regular conforme a las presiones recomendados (nosotros mismos podemos llevar el mantenimiento regular de las presiones de inflado). Visualmente podemos chequear discos y pastillas, que no deben estar totalmente gastados.
Si el coche cruje o hace ruido al pasar por zonas bacheadas o rebota, es aconsejable verificar el estado de cojinetes, rótulas de la suspensión y amortiguadores en un taller especializado, como el paralelo de los ejes, que posteriormente serán comprobados en la ITV.

TUBO DE ESCAPE
El tubo de escape (a no ser que tenga ruidos extraños) y sus humos no son fáciles de comprobar por cuenta propia. En cambio un pequeño “truco” que podemos realizar antes de llegar al centro de inspección es circular forzando la mecánica para eliminar partículas de catalizadores y válvula EGR (Recirculación de Gases del Escape). De esta manera, con el motor ya caliente, procedemos a subirlo de forma puntual a 4.000/5.000 RPM (en los diésel no más de 4.000 vueltas) durante unos instantes y en marchas intermedias o cortas para “depurar” esas partículas que se acumulan y que pueden hacernos volver al centro de inspección y gastarnos dinero sin que nuestro vehículo necesite mayor reparación.

Con estos pequeños consejos, podemos ahorrarnos algo de dinero en acudir a un taller especializado, y disminuimos la posibilidad de recibir una inspección desfavorable en la ITV, lo que suele implicar taller, perder tiempo y gastar dinero. Incluso si nos detectaran defectos muy graves la inspección será negativa y el coche tendrá que ir en grúa al taller, ya que queda denegado circular con él.


Elegirmicoche.com 



Fuente: ABC

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